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CONSTITUCIONES
La Constitución española de 1978
La Constitución española de 1931
La Constitución española de 1876
La Constitución española de 1869
La Constitución española de 1845
La Constitución española de 1837
La Constitución española de 1812
Guerreros, Caballos, Armas y Dioses
en la Cultura Ibérica.
Para los más interesados en
nuestra historia antes de la llegada de Roma. Los textos son de Fernando
Quesada y los diseños de Mar Zamora entre otros, todos ellos de la
Universidad Autónoma de Madrid.
Historia de España
Página web de:
Luis Enrique
Otero Carvajal
Profesor Titular de Historia
Contemporánea. Universidad Complutense de Madrid.
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Los convulsos días de huelga en la Barcelona de
1919, tras el despido de un centenar de trabajadores de la empresa La
Canadiense y las protestas callejeras , desencadenaron la aprobación
de una norma con un importante legado: el «decreto de la jornada de
ocho horas», firmada por el conde de Romanones
«Las noticias de la situación en
Barcelona eran ayer muy alarmantes. La huelga de La Canadiense se ha
extendido a otras compañías de electricidad y a la general de aguas.
La ciudad estuvo anoche a obscuras» (ABC, 27 de febrero de 1919 en la
página 10). Así comenzaba la crónica de una de las jornadas más
violentas del suceso que durante 44 días mantuvo en vilo a la Ciudad
Condal y desencadenó la caída del Gobierno de una de las figuras
ilustres de la época, el conde de Romanones, quien, en un gesto
conciliador, firmó el 3 de abril de 1919 el «decreto de la jornada de
ocho horas» (en vigor desde el 1 de octubre de dicho año). Los hechos
se remontan a principios de febrero de ese mismo año, cuando ocho
trabajadores del personal de oficinas de La Canadiense, una eléctrica
de Barcelona, son despedidos por reclamar las mismas condiciones
salariales que sus colegas.
Solidarizados con la causa, 117
trabajadores de la sección de facturación acuden al gobernador para
solicitarle su mediación. La respuesta fue, como se les prometió,
inmediata: al regresar a la sede de la compañía se encontraron a un
grupo de policías acordonando la entrada del edificio, prohibiéndoles
el acceso. Todos los allí presentes estaban despedidos. La noticia
corrió de boca en boca y las manifestaciones no tardaron en llegar. La
turbulenta huelga, dirigida por un comité de trabajadores y miembros
de la CNT, se extendió rápidamente a otros colectivos y compañías
energéticas. Después de intensas negociaciones, con la ciudad ocupada
por las tropas, el Gobierno logró convencer a la directiva de La
Canadiense para que readmitiera a los trabajadores despedidos y
aceptara sus reivindicaciones salariales. Pocos días después se
instauraba el decreto que regulaba la jornada laboral y el conde de
Romanones abandonaba su cargo.
Al «decreto de la jornada de ocho
horas» se llegó a través de un largo camino de reivindicaciones
(iniciado en 1890, con la huelga de los mineros vizcaínos) en el que
cada pequeño paso era una conquista sin precedentes. Otro de ellos fue
la aprobación en 1904 de la ley del descanso dominical, para muchos
detractores un pretexto del que los trabajadores, embriagados de un
reposo y tiempo libre al que estaban poco acostumbrados, se servían
para abarrotar en tropel las tabernas y dilapidar sus salarios. Por el
contrario, Álvaro Calzado lo definía en las páginas de ABC meses antes
de su aprobación como «un descanso indispensable al cuerpo»,
suministro de «tiempo necesario dar a su cerebro, embotado por una
labor constante, el alimento intelectual necesario a su desarrollo» (1
de enero de 1904, página 5). No fue hasta los años treinta cuando se
vislumbró el siguiente avance laboral. La Organización Internacional
del Trabajo (OIT) pidió la aplicación de la jornada de 40 horas
semanales, algo que en nuestro país no se pudo materializar. España se
encontraba inmersa en la agitación previa al estallido de la Guerra
Civil.
90 Aniversario del Metro de Madrid.
El Metro de Madrid cumple 90 años y ya forma
parte, junto con el de Londres, Budapest, París o Berlín, de los
metropolitanos más veteranos del mundo. El 17 de octubre de 1919, el rey
Alfonso XIII, inauguraba la primera línea del Metro de Madrid con una
longitud total de 3,48 km, 8 estaciones y 10 minutos de trayecto que unían
la Puerta del Sol y Cuatro Caminos.
Metro de Madrid en imágenes
Metro de Madrid cumple este sábado 90 años
siendo el cuarto suburbano del mundo con la red más amplia (284 kilómetros)
por detrás del de Nueva York, Londres y Moscú; con 294 estaciones (la
tercera en el ranking) y con la petición de los usuarios de que el suburbano
permanezca abierto toda la noche durante los fines de semana.
Cuando Alfonso XIII inauguró el Metro en Madrid en
1919, la región contaba entonces con 600.000 habitantes. Hoy, nueve décadas
después, Metro transporta diariamente a más de dos millones y medio de
viajeros, de los cuales, según los últimos datos de 2007, el 58,3 por ciento
son mujeres y el 41,7 por ciento, hombres.
La primera línea de Metro contaba con ocho estaciones
y una longitud de 4 kilómetros. A día de hoy ya llega a doce municipios de
la región, como Getafe, Leganés, Móstoles, Fuenlabrada, San Sebastián de los
Reyes o Alcobendas y el 76,7 por ciento de la población de la Comunidad de
Madrid tiene una estación de Metro a 600 metros de su casa.
Tras los sucesivos planes de
ampliación ejecutados desde 1995, se ha hecho el esfuerzo de mejorar su
accesibilidad y a día de hoy es la red que mayor número de escaleras
mecánicas tiene (1.619 escaleras) seguida de lejos por el metro de Moscú
(598) y el de París (504). También es la primera en número de ascensores
instalados (458).
Entre todas las ampliaciones, no ha cesado de
repetirse entre los usuarios, sobre todo, los más jóvenes (casi la mitad de
los clientes), la petición de que el suburbano permanezca abierto las noches
del viernes y el sábado como medio de transporte más eficaz en la capital
madrileña. Con el respaldo de asociaciones de usuarios e, incluso, hasta un
grupo en 'Facebook' apoyando la moción, la respuesta de la Consejería de
Transportes de la Comunidad siempre ha sido la misma. La última vez, este
verano, el responsable del ramo, José Ignacio Echeverría, explicó que
suponía un coste importante y que ya existía el Buhómetro, autobuses de la
EMT que hacen el mismo recorrido que las líneas del metropolitano.
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