MAPAS Y CARTOGRAFÍA

 

MAPAS Y DIAGRAMAS

La representación de la Tierra a escala reducida en un plano es el objeto de la Cartografía y el instrumento que utilizan los cartógrafos para la representación de la superficie terrestre lo constituyen los mapas.

Un mapa sería la representación en un plano de una parte de la superficie terrestre. En algunos mapas solo se representan algunos aspectos determinados o incluso un solo elemento (por ej. Los mapas pluviométricos). Los mapas también suelen representar datos que no son visibles en la realidad como son las fronteras, los meridianos, los paralelos, etc.

Hay muchos tipos de mapas: Mapas generales: mapas del mundo, mapas que representan regiones, países o continentes a pequeña escala (atlas). Hay mapas especiales: mapas políticos, físicos, urbanos, geológicos, climáticos, demográficos, de comunicaciones, económicos. Hay mapas catastrales a gran escala, cartas de navegación marítima o aérea, etc.

Para el estudio de los mapas hay que tener en cuenta: la escala, los signos convencionales y la proyección.

 

1- ESCALA

Llamamos escala de un mapa a la relación de reducción existente entre las dimensiones reales en la superficie terrestre y las dimensiones que estas representan en el papel.

La escala puede expresarse con palabras, por ejemplo: 2cm. por 10 Km., o bien por una fracción, es decir numéricamente, por ejemplo: 1: 50.000 o bien 1/50.000

La escala puede ser también gráfica, permitiendo en este caso medir directamente las distancias del mapa y leerlas en términos de distancia sobre el terreno.

La relación de reducción que define un mapa corresponde a una fracción cuyo denominados es 1. Cuanto más importante sea el denominador mayor será la reducción y más pequeña es la escala. La representación del mundo, lógicamente tiene que ser a pequeña escala, con una reducción muy grande. Por el contrario los planos urbanos pueden tener una gran escala (por ejemplo 1/1000) y los arquitectos trabajan con planos de 1/100.

Al realizar un mapa hay que tener en cuenta la extensión del terreno considerado y el tamaño del papel. El número de detalles que puede contener el mapa está en función de la escala: un mapa a gran escala (por ej. 1/500 o 1/2000) mostrará mas detalles por estar menos reducido que un mapa realizado a pequeña escala (por ej. 1/10.000.000 o 1/5.000.000.) puesto que en ellos la reducción con respecto a la realidad es mayor.

 

2- SIGNOS CONVENCIONALES

En los mapas se suele representar o indicar todos o casi todos los detalles mediante símbolos convenidos, llamados  signos convencionales. La significación de estos signos aparece generalmente al pie de los mapas o en la leyenda y deben ser siempre pequeños, claros y fáciles de dibujar.

Según sea la escala de un mapa así pueden variar los signos. Así por ejemplo en los mapas a pequeña escala los núcleos de población se representan tan solo con un punto o con un círculo, mientras que en los mapas a gran escala los núcleos de población se representan con su red de calles.

Los núcleos de población en los mapas más antiguos se representaban por medio de dibujos más o menos artísticos. Como las ciudades antiguas estaban amuralladas y tenían un contorno más o menos circular, su representación en los mapas a escala reducida se limitaba a una curva cerrada. Aún en la actualidad se sigue empleando el círculo o el punto para indicar el símbolo de una población.

En los mapas a gran escala, donde pueden representarse las distancias en su verdadera magnitud, se simbolizan las poblaciones mediante líneas perpendiculares entre sí que representan las calles y que constituyen una imagen más fiel de las ciudades actuales que van extendiéndose en unas u otras direcciones.

Las carreteras en los mapas antiguos era costumbre representar los caminos con una doble fila a la que en ocasiones se agregaban árboles. En los mapas a gran escala se representaban las carreteras de diferentes categorías por líneas  de espesor variable. En los mapas a escala reducida, donde solo se indican las carreteras más importantes, no se suele hacer tal distinción, prefiriéndose hacer una línea únicamente. Las carreteras, si se usan colores, suelen ir en rojo o negro y siempre en color distinto a las líneas de ferrocarril.

Las líneas de ferrocarril suelen representarse con líneas negras cruzadas por pequeños trazos. En muchos mapas se indican por signos convencionales la anchura de las vías y es conveniente indicar las estaciones de enlace o las fronterizas.

Las líneas límites se suelen representar con una serie de rayas y puntos. Según el grosor de las líneas se puede diferenciar si el límite es municipal. Provincial, nacional o internacional.

Las aguas se representan siempre en color azul. Los ríos en los mapas a gran escala se representan con su verdadera anchura a escala, pero en los mapas a escala reducida se indican con una línea irregular algo sinuosa, cuyo grosor corresponde a una anchura de río mucho mayor que la real. La línea que representa un río es normal que sea más fina en su nacimiento y que vaya aumentando de grosor a medida que se acerca a la desembocadura, con lo que además se sabe su dirección y se resalta mas fácilmente la cuenca de cada río. En los mapas a pequeña escala solo se representan los ríos principales y se prescinde de representar los afluentes.

Los arroyos y torrentes se representan con una línea discontinua. Se representan con trazos intermitentes solo aquellos ríos que permanecen secos al menos tres meses al año.

 

Otros signos convencionales.

Pueden emplearse una gran variedad de signos convencionales. Puede emplearse figuras geométricas, colocadas lo más cerca posible del lugar que deben señalar.

Puede tratarse de signos convencionales aceptados o pueden ser escogidos arbitrariamente para poner de manifiesto algún rasgo determinado.

Los símbolos pictóricos pueden ser empleados eficazmente a veces, en mapas más gráficos. Por ejemplo se pueden dibujar fardos, sacos, toneles... para indicar la distribución de ciertas mercancías.

Pueden emplearse también símbolos literales de medida proporcional a las cantidades representadas.

La forma más simple de símbolo convencional es el punto y un tipo muy útil de distribución es aquel en el que las cantidades o valores se representan por puntos de tamaño uniforme, cada uno con un valor específico.

Estos mapas de distribución resultan especialmente útiles cuando los valores se hallan distribuidos irregularmente, insertando los puntos en unidades administrativas. Los puntos se sitúan con mayor exactitud cuando se cuenta con información más detallada sobre la localización exacta de los valores derivada de la investigación sobre el terreno, como puede ocurrir en un mapa de utilización de cultivos o en mapas de gran escala.

El tamaño de los puntos debe depender de la escala de los mapas y del número de los puntos a incluir, pero en general puede decirse que no deben ser tan grandes que puedan producir un efecto burdo, no tan pequeños que aparezcan confusos en las áreas de valor muy denso.

Si es preciso mostrar varios tipos de distribución en un solo mapa pueden usarse puntos de diferentes colores y significados.

 

Algunos símbolos pueden proporcionar información tanto de localización como cuantitativa, si se dibujan a escala. Pueden emplearse círculos, esferas, cuadrados, rectángulos, columnas, triángulos

 

 

LOS MAPAS DE RELIEVE.

La representación del relieve del terreno ha sido uno de los grandes problemas de la cartografía práctica. La dificultad principal estriba en que estamos acostumbrados a ver las montañas desde abajo y nos resulta difícil su vista vertical, desde arriba.

La representación de las montañas ha sido el último perfeccionamiento de la cartografía. Hasta el siglo XVIII se representaban las cordilleras dibujando una serie de montañas pero sin indicar la altura ni se correspondían con la realidad. Con la invención del barómetro y del teodolito se pudo determinar con precisión las cotas de las montañas.

Hay dos modos fundamentales de representar el relieve en la cartografía moderna: las tintas hipsométricas y las curvas de nivel.

Las tintas hipsométricas se empezaron a utilizar en la 2ª mitad del siglo pasado cuando se perfeccionó la litografía y la impresión en color. Este sistema consiste en rellenar  cada zona comprendida entre dos curvas de nivel con un color ligeramente distinto.

Al principio se emplearon colores oscuros para las bajas altitudes y progresivamente mas claro  cuanto más alto. Este sistema resultaba confuso pues las zonas más oscuras solían ser también las zonas más pobladas, por lo que se optó por invertir los colores.

Actualmente se utilizan tintas verdes para las altitudes menores de 500 metros, los marrones, desde los tonos más claros a los más oscuros, para las mayores elevaciones y el blanco para las cotas de más de 3.000 metros (representa el color blanco las nieves perpetuas que a esa altura son frecuentes), en algunas ocasiones para las mayores altitudes se utiliza el color morado.

El simbolismo de esta escala es doble: en primer lugar los colores verdosos  nos recuerdan a valles fértiles, los colores sepias o marrones serían propios de terrenos rocosos sin vegetación y los blancos aquellos en los que hay presencia de nieves perpetuas. En segundo lugar, según las reglas de la perspectiva, cuanto más próximo esté un objeto a nuestros ojos, más vivo debe ser el color con el que se represente.

El simbolismo tiene también sus defectos. Así por ejemplo, gran parte del desierto del Sahara está por debajo de los 500 metros y aparece en muchos mapas con la tinta verde brillante y dando con ello la impresión de ser una tierra fértil. Otro defecto es que las tintas hipsométricas pueden hacer resaltar ciertas líneas que no tienen significado alguno real. Así por ejemplo en muchos mapas la línea de los 1500 metros separa el color castaño claro del castaño oscuro, destacando mucho e induciendo así a un concepto erróneo del relieve del terreno.  

Las curvas de nivel. Es el segundo sistema de representar el relieve. Este sistema consiste en suponer que el terreno lo cortamos por una serie de planos paralelos entre sí y a la misma distancia uno del otro. Estos planos imaginarios, al cortar el terreno determinan al contacto con él, una línea- la del perímetro de su base- y que es la que trasladada al plano de proyección se llama curva de nivel.

Los mapas topográficos son aquellos que representan el relieve mediante el sistema de curvas de nivel. Representan de forma precisa los aspectos visibles del terreno, como por ejemplo las alturas o los desniveles. En España, la obra fundamental de la cartografía es el mapa topográfico nacional que está realizado a escala 1/50.000 y consta de 1.106 hojas tituladas con el nombre de la población más importante existente en la zona representada. Cada Hoja representa aproximadamente entre 497 y 604 Km cuadrados. Se inició a mediados del siglo XIX publicándose la primera hoja (Madrid) en 1875 y las últimas (Canarias) en 1968.

El levantamiento topográfico tiene como punto de referencia la fotografía aérea. Las técnicas para cartografiar el territorio han avanzado mucho en los últimos años gracias a la información facilitada por los satélites artificiales y potentes equipos informáticos. En la actualidad se está concluyendo el mapa topográfico a escala 1:25.000 que lógicamente representa el territorio con más detalle

En el mapa topográfico nacional se usan colores convencionales:

·Azul: para la hidrografía (ríos, lagos, mares, etc.)

·Siena: Para las curvas de nivel.

·Verde: para la vegetación y los cultivos.

·Rojo: para las edificaciones y carreteras.

·Negro: para los caminos, límites, fronteras y topónimos.

 

Las curvas de nivel se llaman también isohipsas y son líneas curvas y cerradas que unen puntos con la misma cota. La cota de un punto sería la longitud de la vertical que lo separa del punto de comparación, que es el nivel del mar.

La distancia o intervalo existente entre una curva de nivel y la siguiente es lo que se denomina equidistancia. Todos los planos suelen llevar expresada la equidistancia entre sus curvas. Suponiendo que no llevaran indicada la altura en todas las cotas (que es lo normal), sino tan solo en aquellas curvas cuya diferencia sea de 50 o 100 metros, se podría hallar la equidistancia dividiendo la diferencia entre el número que marcan la cota de las dos curvas de nivel por el número de espacios existentes. Así por ejemplo si la curva de nivel de los 100 metros a la de 200 metros hay 5 curvas, se podrá deducir que la equidistancia entre las curvas es de 20 metros.

La equidistancia o separación entre cada dos curvas de nivel consecutiva depende de varios factores como pueden ser la escala del mapa, la importancia del relieve o de la precisión que se quiera tener. Así por ejemplo hay mapas de regadío que tienen una equidistancia entre curvas de tan solo 25 cm. En los mapas a escala 1/50.000 la equidistancia es de 20 metros, y en los mapas a escala 1/200.000 la equidistancia es de 100 metros.

En algunos puntos de los mapas topográficos se señala la altura de acuerdo con el nivel del mar. Estos puntos que aparecen aisladamente en un mapa topográfico y que aparecen medidos con precisión se los denomina cotas de altitud. Los picos mas altos deben tener siempre marcada su cota.

Las curvas maestras o significativas son aquellas que aparecen en los mapas topográficos, indicando su altura y con un trazo más fuerte y grueso que las demás.

En el fondo de los lagos y mares también pueden representarse curvas de nivel para indicar la profundidad.

 

LOS MAPAS GEOLÓGICOS.

Son mapas realizados a distintas escalas que representan los afloramientos rocosos así como la disposición de los estratos. Cada mancha de color indica un afloramiento rocoso. El afloramiento no es siempre posible verlo en la superficie terrestre pues no es el suelo (roca descompuesta) sino la roca sin atacar.

En los mapas geológicos aparece una leyenda con los colores empleados para designar la litología y la edad geológica. En los mapas geológicos aparecen también una serie de signos que indican la existencia de fallas, la dirección y el buzamiento de los estratos

Para construir perfiles geológicos en primer lugar se realizan los perfiles topográficos de la zona y luego se separan los afloramientos a los que se da un color convencional, generalmente el usado en el mapa geológico. Con un transportador de ángulos se miden los buzamientos que se indican en el perfil. De esta forma se pueden localizar anticlinales y sinclinales.

La interpretación de los mapas tiene una gran importancia práctica, por ejemplo quien se dedique a las prospecciones de petróleo puede apreciar la existencia de estructuras favorables antes de ir directamente al terreno. El geólogo puede a veces localizar una falla sobre el mapa mejor que en el propio terreno. Los organismos oficiales pueden estudiar sobre los mapas los proyectos de trazado de vías de comunicación, de implantación de determinados cultivos o de complejos turísticos.

El primer paso en el análisis de un mapa con curvas de nivel es saber ver el terreno, con lo cual se puede dividir a primera vista en regiones de tipo análogo y estudiar cada región aisladamente.

Hay que ver la escala, la equidistancia entre curvas de nivel, la mayor y la menor pendiente que se puede deducir de la densidad de las curvas de nivel.

Si se quiere avanzar más en el análisis de un mapa hay que estudiar la fase en que se encuentra la estructura del terreno desde el punto de vista geológico. Estas estructuras, modificaciones del estado primitivo de la corteza terrestre por procesos geológicos, puede ser: mesetas y planicies en estratos horizontales, montañas resultantes de plegamientos, volcanes, etc.

 

 

OTROS TIPOS DE MAPAS.

 

 

Además de los mapas topográficos o corográficos existen otros tipos de mapas.

 

· mapas temáticos o corocromáticos que representan fenómenos localizables de toda naturaleza (geológicos, botánicos, demográficos, históricos...)

 

· mapas de flechas y líneas que indican desplazamientos. El grosor de los trazos va en consonancia con el volumen de los desplazamientos (emigraciones, flujos turísticos...)

 

· mapas de isolíneas que unen puntos de igual valor ( isotermas, isobaras, isohipsas...)

 

· mapas de diagramas que representan mediante la superposición de diagramas de barras, circulares o sectoriales.

 

· mapas de figuras geométricas que recurren a la utilización de círculos, cuadrados o triángulos, de distintos tamaños, o bien a puntos para representar fenómenos concretos.

 

· mapas de coropletas localizan con colores o trazados sobre el espacio el valor que ocupa el fenómeno geográfico representado. Según sea mayor o menor la intensidad del color o del trazo así será la importancia del hecho.