Antes
de adentrarnos propiamente en dichos monumentos del arte
prerrománico, trataremos de
realizar un breve repaso a las características técnicas, funciones
de sus elementos y períodos cronológicos de este arte asturiano,
conocido universalmente como arte prerrománico asturiano,
que se desarrolla en torno a los siglos VIII al XI.
El arte
prerrománico asturiano es, ante todo, un arte innovador y original
que sabe combinar diversos elementos artísticos de otras culturas
(visigoda, romana, bizantina, carolingia, mozárabe) para llegar a
crear un arte propio. Sus edificaciones reflejan una gran
tendencia a la altura, para lo que emplean técnicas
arquitectónicas pioneras en su época, y en general sus
construcciones (en su mayoría cercanas a Oviedo) pueden ser
agrupadas en dos grandes conjuntos : edificaciones cortesanas y
religiosas.
Ambos conjuntos contienen una serie de
características técnicas que podríamos resumir en las siguientes :
Utilización de la mampostería revocada
o el sillarejo en todo el edificio, excepto en las esquinas
donde aparece el sillar.
Uso del arco de medio punto
peraltado.
Cubriciones de madera en su primera y
última época, que se transforman en bóveda de cañón en periodos
de esplendor.
Aparición del denominado muro
compuesto (arquerías ciegas en el interior y estribos o
contrafuertes en el exterior).
Creación de un nuevo recurso
decorativo, el sogueado -así denominado por recordar a una
cuerda-, cuyo antecedente hay que buscarlo en los castros
celtas.
La proporción en las construcciones
suele ser la siguiente : la altura del edificio es dos veces
superior a la anchura de la nave central.
Las columnas adquieren un gran valor
decorativo, con basas decoradas (caso raro en la historia del
arte) y excepcionales capiteles como los capiteles ramirenses,
llenos de motivos.
Generalmente son edificios de planta
rectangular.
La pintura que adquiere la categoría
de "remate de las edificaciones" se realiza mediante la técnica
del fresco sobre estuco a imitación de la pintura
paleocristiana.
Un nuevo elemento aparece en la
mayoría de las edificaciones, la cámara alta, a la que, situada
en la cabecera de la iglesia (en sitio inaccesible), se le han
atribuído las siguientes funciones : espacio donde guardar los
tesoros de la iglesia, lugar donde hacer penitencia o
contrarresto de la nave central.
En la evolución de este arte podemos distinguir tres etapas
coincidentes con los reinados más florecientes de la monarquía
astur.
Período de Alfonso II el Casto. Construye todo tipo
de edificaciones a fín de engrandecer Oviedo y su concejo. Entre
ellaS, destaca:
San Tirso, Santullano de los Prados (San Julián) y la Cámara Santa.
Período de Ramiro I (período ramirense). Epoca de
esplendor del arte prerrománico. En estos años se realizan los
principales monumentos del arte prerrománico declarados en 1985
patrimonio de la humanidad : Santa María del Naranco
(construida con fines civiles), San Miguel de Lillo y Santa
Cristina de Lena.
Período de Alfonso III. Ultima etapa del del arte
prerrománico asturiano. En ella se levanta una de la más bonitas
edificaciones de estos siglos, que será el refugio del rey al
ser destronado por sus hijos : San Salvador de Valdediós (Villaviciosa).